La noche que mi papá me puso un velo sobre la cabeza, yo todavía traía en la muñeca el sello fluorescente del bar donde había conocido al hombre con el que me obligaron a casarme.
Posted in

La noche que mi papá me puso un velo sobre la cabeza, yo todavía traía en la muñeca el sello fluorescente del bar donde había conocido al hombre con el que me obligaron a casarme.

La noche que mi papá me puso un velo sobre la cabeza, yo todavía traía en … La noche que mi papá me puso un velo sobre la cabeza, yo todavía traía en la muñeca el sello fluorescente del bar donde había conocido al hombre con el que me obligaron a casarme.Read more

El día en que Mateo me pidió matrimonio, yo no rompí su corazón en privado: lo hice en medio de un restaurante lleno, mientras 2 mujeres grababan con sus celulares y un mesero recogía del piso el anillo que yo acababa de escupir.
Posted in

El día en que Mateo me pidió matrimonio, yo no rompí su corazón en privado: lo hice en medio de un restaurante lleno, mientras 2 mujeres grababan con sus celulares y un mesero recogía del piso el anillo que yo acababa de escupir.

El día en que Mateo me pidió matrimonio, yo no rompí su corazón en privado: lo … El día en que Mateo me pidió matrimonio, yo no rompí su corazón en privado: lo hice en medio de un restaurante lleno, mientras 2 mujeres grababan con sus celulares y un mesero recogía del piso el anillo que yo acababa de escupir.Read more

El día que una amiga escribió que yo era un peligro para las mujeres, yo todavía tenía sangre seca debajo de las uñas y una carta de suspensión en la mochila. No había tocado a nadie con mala intención. No había hecho nada que no me hubieran enseñado en la Cruz Roja. Pero en México un rumor corre más rápido que una ambulancia, y cuando quise defenderme, mi nombre ya estaba en 3 grupos de WhatsApp, en 2 historias de Instagram y en la oficina de la jefa de prácticas.
Posted in

El día que una amiga escribió que yo era un peligro para las mujeres, yo todavía tenía sangre seca debajo de las uñas y una carta de suspensión en la mochila. No había tocado a nadie con mala intención. No había hecho nada que no me hubieran enseñado en la Cruz Roja. Pero en México un rumor corre más rápido que una ambulancia, y cuando quise defenderme, mi nombre ya estaba en 3 grupos de WhatsApp, en 2 historias de Instagram y en la oficina de la jefa de prácticas.

El día que una amiga escribió que yo era un peligro para las mujeres, yo todavía … El día que una amiga escribió que yo era un peligro para las mujeres, yo todavía tenía sangre seca debajo de las uñas y una carta de suspensión en la mochila. No había tocado a nadie con mala intención. No había hecho nada que no me hubieran enseñado en la Cruz Roja. Pero en México un rumor corre más rápido que una ambulancia, y cuando quise defenderme, mi nombre ya estaba en 3 grupos de WhatsApp, en 2 historias de Instagram y en la oficina de la jefa de prácticas.Read more